Todo Don Juan

26 Oct

Saludos, muchachada de 4º de la ESO.

El otro gran mito literario, además del Quijote, de la literatura española es Don Juan Tenorio. Este personaje canalla y calavera, burlador de mujeres y asesino tiene un largo recorrido en la cultura española, que trasciende el ámbito literario e incluso nuestras fronteras.

Don Juan es el prototipo del burlador o libertino, se trata de un seductor valiente, osado y temerario que no respeta ninguna ley divina o humana. La tradición posterior lo relaciona con la figura de Miguel de Mañara, un pecador arrepentido que se dice que vivió en Sevilla del siglo XVII. En cualquier caso, hay en el teatro ciertos antecedentes del personaje del fanfarrón y seductor y en los romances del tema del “convidado de piedra“, que desprecia a los muertos y acepta temerariamente la invitación de uno de ellos, recibiendo un castigo final por su impiedad.

El personaje se hace visible en 1625 con la publicación de El burlador de Sevilla y el convidado de piedra, una obra teatral atribuida a Tirso de Molina y queda encumbrado 200 años después con el exitoso estreno de Don Juan Tenorio, un drama romántico en dos partes escrito en 1844 por José Zorrilla. Una de las principales diferencias entre ambas obras es el final, pues en un caso Don Juan es condenado por sus pecados, pues Tirso de Molina era un fraile que escribía en el Barroco, y en el otro es salvado por el amor de Doña Inés. Curiosamente algunos personajes coinciden en las dos obras (Don Juan y Don Gonzalo de Ulloa), pero no así la principal víctima de la seducción del libertino, que en el caso de la obra de Tirso se llama Doña Ana de Ulloa y en el de Zorrilla es Doña Inés. Cambia también el nombre del criado de Don Juan que pasa de ser Catalinón en la obra barroca a Ciutti en la romántica. Asimismo se aprecia variación de espacios, pues en la obra de Tirso la acción comienza en Nápoles y finaliza en Sevilla, pasando por las costas de Tarragona; sin embargo la de Zorrilla transcurre íntegramente en Sevilla y alrededores (Lebrija…). Además el autor romántico es mucho más atrevido y su 

Don Juan tiene la osadía de profanar y convento para seducir a la novicia Doña Inés, algo que en el Don Juan de Tirso no ocurre, pues en su época se consideraba una impiedad absoluta. Si queréis consultar una comparativa más detallada entre ambas obras podéis acceder AQUÍ.

Es menos conocido que entre las dos obras anteriormente mencionadas, el dramaturgo Antonio de Zamora publicó un drama teatral a comienzos del Neoclasicismo en el que recuperaba el personaje de Don Juan, con el título No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague (1713). De hecho a partir de mediados del s. XIX en España se convirtió en una tradición representar la obra de Antonio de Zamora y después la de Zorrilla en todas las festividades de Todos los Santos (1 de noviembre), lo que actualmente se mantiene solo con la de Zorrilla.

Las obras basadas en este personaje son múltiples y el mito de Don Juan se difundió por Europa con rapidez en los siglos XVII y XVIII. Buen ejemplo de ello son Don Juan o el festín de Pierre (1665) del dramaturgo francés Molière; la ópera Don Giovanni (1787) con música de Mozart y libreto del italiano Lorenzo da Ponte y el poema Don Juan (1819-1824) del inglés Lord Byron y que quedó incompleto por su muerte. Además, aunque no con este nombre, su influencia se observa claramente en dos de las novelas sentimentales europeas, curiosamente ambas son epistolares, más importantes: Clarisa Harlowe del inglés Samuel Richardson (1747-1748) en la que aparece un personaje libertino llamado Lovelace y Las amistades peligrosas (1782) del francés Choderlos de Laclos en la que puede apreciarse en el personaje del libertino vizconde Valmont.

Ya en el siglo XX la huella del personaje de Don Juan se extiende en múltiples autores como Azorín, Torrente Ballester, Ortega y Gasset, Ramiro de Maeztu, Gregorio Marañón, que estudian el carácter y los rasgos de personalidad del seductor sevillano.

Ahora que sabéis un poco más sobre este legendario personaje literario y que os habéis leído la obra de Tirso, la de Zorrilla o algunos de vosotros incluso ambas, es el momento de que veáis la versión que Estudio 1 emitió en TVE en 1966 protagonizada por Paco Rabal (Don Juan) y Concha Velasco (Doña Inés).

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