Génesis Bodas de sangre

25 Abr

En julio de 1928, hojeando el diario Abc en la Residencia de Estudiantes, Lorca se topa con la noticia del fatal desenlace de una boda que iba a celebrarse en el cortijo del Fraile, en Níjar (Almería): en vísperas de la ceremonia, la novia, Francisca Cañada Morales, había sido secuestrada por un antiguo amante, que fue asesinado luego por el hermano del novio. Poco más tarde, el Heraldo de Madrid se hace eco de la reyerta, publicando durante seis días consecutivos una serie de reportajes sobre el crimen y la investigación judicial. El asunto llama también la atención de la periodista y escritora Carmen de Burgos, Colombine, amante de Gómez de la Serna, que narrará la historia en una novela corta titulada Puñal de claveles (1931).

La aparición del relato reaviva el interés de Lorca y un año más tarde comienza a escribir durante el verano, en la casa familiar Granada, el texto de Bodas de sangre, que subtitula “tragedia en tres actos y siete cuadros”. Parte, como Carmen de Burgos, de una intención documental, pero pronto convierte la obra en un abanico de tonos y estilos, donde mezcla prosa realista y verso lírico para de repente (el portentoso pasaje de la Luna y la Muerte) virar hacia lo fantástico. Para muchos críticos la obra es “una canción de jinete dramatizada” y posiblemente su pieza dramática más cercana a una partitura musical. De entrada es la que más canciones integra en el argumento: la hermosísima nana “del caballo grande / que no quiso el agua”, los cantos de boda (“Despierte la novia” y “Al salir de tu casa / para la iglesia”), la canción de la criada (“Giraba, giraba la rueda”), el coro de leñadores, la canción de la madeja roja que cantan las muchachas y el oratorio final. Bodas de sangre es la tragedia del instinto: “Vale más ser muerto desangrado que vivir con la sangre podrida”, dice uno de los leñadores. Lorca había proclamado en una entrevista algo semejante: “Aprender a vivir estriba en respetar los propios instintos”.

En septiembre lee la tragedia en casa de su amigo Carlos Morla Lynch. A finales de octubre comienzan los ensayos en el madrileño teatro Beatriz, con la compañía de Josefina Díaz de Artigas y Manuel Collado. El propio Lorca dirige la obra, Josefina Díaz interpreta a la Novia; Manuel Collado, a Leonardo, y Josefina Tàpies, a la Madre. La joven Amelia de la Torre interpreta a la Muerte, “una Muerte joven y bella”, como pedía Lorca. Los decorados “modernistas” y el vestuario corren a cargo de Santiago Ontañón y Manuel Fontanals. ‘Bodas de sangre’ se estrena el 8 de marzo de 1932. Al estreno acude la plana mayor de los intelectuales, escritores y artistas de Madrid, y una nutrida representación de la clase política y la alta sociedad. No quedaba una sola butaca libre en todo el teatro. Allí estaban Benavente, Unamuno y Fernando de los Ríos. Junto a los estudiantes de La Barraca se sentaron Cernuda, Guillén, Salinas y Altolaguirre: la generación del 27 casi al completo. Al día siguiente, las reseñas fueron casi unánimemente favorables. Se hicieron 38 representaciones y el 31 de mayo llevaron la función a Barcelona, con idéntico éxito.

En otoño del 33, Lorca desembarca en Buenos Aires para asistir al clamoroso éxito que allí obtiene también Bodas de sangre, estrenada el 29 de julio por la compañía de Lola Membrives en el teatro Maipo, donde alcanza las cien representaciones. El 25 de octubre, la Membrives, en el rol de la Madre, repone la tragedia en el enorme teatro Avenida, lleno hasta la bandera de un público que aclama a Lorca puesto en pie y le tributa una ovación de cinco minutos, en la que quizá fuera la noche más triunfal en la vida de Lorca. En febrero de 1935, Lola Membrives trae a España el montaje argentino y lo representa durante un mes en el teatro Coliseum de Madrid. Por esas mismas fechas, Bodas de sangre se estrena en el Neighborhood Playhouse de Nueva York, dirigida por Irene Lewishon, bajo el título de Bitter oleander (“Adelfa amarga”), con Nance O’Neil como la Madre y Eugenie Leontovich como la Novia. Según la crítica, fue una puesta muy afectada, más cercana al ballet que al drama. El 22 de noviembre, Margarita Xirgu protagoniza una nueva producción en el Principal Palacio de Barcelona, a las órdenes de Cipriano Rivas Cherif y con escenografía de José Caballero. El propio Lorca interpreta al piano la nana del caballo. A punto de acabar el año, Bodas de sangre se edita en Madrid, hecho reseñable porque es la única obra teatral de Lorca publicada en formato de libro en vida del poeta. Apareció en la editorial El Árbol en una edición limitada a 1.100 ejemplares.

AQUÍ TENÉIS UNA SELECCIÓN DE IMÁGENES DEL FOTÓGRAFO CASTRO PRIETO INSPIRADAS EN ESTA OBRA TEATRAL

Fuente: El País. 13 de mayo de 2011

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: